
Base de datos de documentos: los datos se guardan como JSON, con la misma forma que tienen en el código. En esta web sostiene la autenticación y los experimentos vivos del Laboratorio.
MongoDB guarda documentos con la forma natural de tus datos: una partida del juego de rol del Laboratorio es un documento, con sus jugadores dentro, no una constelación de tablas con joins. Para prototipar y para dominios que cambian a menudo, esa flexibilidad se agradece.
En esta web lleva la autenticación y el estado de los experimentos, con detalles muy prácticos como los índices TTL: le dices que una partida expira en 60 días y Mongo la borra solo. La flexibilidad tiene su reverso: sin disciplina de esquema (aquí, validación con Zod y tipos), la base de datos acaba siendo una caja de sorpresas.